Recetas PICANTES

Alrededor del mundo se cultivan miles de variedades de ají, todas descendientes de solo cinco especies domesticadas en América. En PICANTE, la nueva exhibición temporal del Biomuseo, descubrirás la épica historia de cómo el ají conquistó la gastronomía del mundo entero.

En la galería conocerás el recorrido mundial de sus cinco protagonistas: Capsicum annuumCapsicum baccatum, Capsicum chinense, Capsicum frutescens y Capsicum Pubescens. Todas originarias de América.
 
¿Te animas a preparar las recetas más picantes del mundo?
 
La harissa se hace moliendo chile serrano y ají baklouti. 
Como la Harissa combina con todo, cada comedor desde Algeria hasta Marruecos tiene esta pasta picante disponible. Se hace bañando ajíes y ajo majados en aceite de oliva. A veces tiene especias como alcaravea, azafrán, cilantro o comino. 
El pollo moambe se hace con piri piri. 
El plato nacional del Congo es pollo deshilachado cocinado en una salsa hecha de mantequilla de maní, tomates y ajíes condimentada con cebolla, nuez moscada y ajo. Suele servirse sobre arroz o cuscús. 

El pebre se hace con ají cristal. Este aderezo chileno se prepara con ají, tomate, cebolla, ajo y cilantro picados en vinagre y aceite. Se usa para resaltar el sabor de guisos, empanadas y asados, y es esencial para darle sabor y picor a los choripanes.

El pollo peri peri se hace, predeciblemente, con piri piri. 

Los que acusan al pollo de no saber a nada no han probado el plato favorito del sur de África. Los muslos o las pechugas se hornean luego de haber estado bañándose por horas en una salsa hecha de aceite de oliva, limón y piri piri picado, condimentado con un montón de especias. Y si hierves el marinado por unos minutos, tienes aún más salsa de peri peri para el pollo. De nada.

El rocoto relleno no se puede hacer sin rocoto.

El rocoto es tan picante que para comérselo hay que quitarle las semillas y hervirlo en agua con azúcar por lo menos tres veces. Parece irónico que el relleno de carne molida vaya guisado con ají panca para hacerlo más picante. Complejidades gastronómicas peruanas.

El ceviche queda mejor si lo aderezas con ají limón.

El ceviche es pescado fresco curado en jugo de limón y aderezado con ají, cebolla y cilantro. Aunque el ceviche se come en toda Latinoamérica, su origen está tan envuelto en misterio como la forma correcta de escribir su nombre.

El pescado escovitch se cocina con scotch bonnets.
Este plato jamaiquino es pescado frito en una salsa de vinagre con ají, zanahoria, cebolla y especias. Se puede comer caliente o frío, y para la cena o el desayuno. Nada mejor que picante para iniciar el día.
Las buffalo wings se bañan en picante de chile Tabasco.
Estas alitas de pollo fritas vienen bañadas en una salsa picante hecha con vinagre y ajíes Tabasco, mantequilla y ajo. Usualmente se acompañan con tiras de apio y zanahoria y un dip de queso azul para calmar el paladar de los que no aguantan un poco de picante.
Las papas a la huancaína se bañan en salsa de ají amarillo.
Este plato peruano baña rodajas de papas hervidas en una salsa fría de ají amarillo, queso fresco y crema, a menudo decoradas con huevo cocido y aceitunas.
El penne al’arrabiata no se puede hacer sin peperoncino.
La más picante de las salsas italianas se llamaarrabiata, que significa rabiosa. Cualquiera que se haya picado probando esta salsa de tomate generosamente condimentada con ajo y ají sabe por qué.
El zhug se hace moliendo jalapeños.
Desde Yemen hasta Israel se acompañan las comidas con esta salsa picante. El color verde brillante viene de sus ingredientes principales: jalapeños molidos, cilantro y perejil.

El acarajé debe tener vatapá, que debe tener ají malagueta. El acarajé, un buñuelo frito de pasta de frijol que llegó a Brasil con los Yoruba esclavizados, se come generalmente relleno de vatapá: una pasta de camarones, maní, pepitas de marañón, ají y leche de coco.

La salsa nogada sabe mejor servida sobre un chile poblano. 
Este plato no es famoso por su picor, sino porque luce los colores de la bandera mexicana: un verde chile relleno de carne y fruta se baña en blanca salsa de nueces y se decora con rojos granos de granada
El vindaloo se hace con ajíes kashmiri. 
Este plato es llamado el rey de los currys gracias a su picante, y a sus sabores intercontinentales. Las mejores especias de la India —cardamomo, canela, jengibre y mostaza— se potencian con ingredientes portugueses: ajíes, vinagre, cebolla y azafrán. La carne es solo la excusa para llevarte cucharadas de salsa a la boca.
El gulash se condimenta con cayena. 
El plato nacional de Hungría —y típico en toda Europa central y oriental— combina ajíes frescos y ajíes secos. En un caldero de hierro y sobre fuego abierto, la carne tiene horas para absorber los sabores de un estofado de tomate, cebolla, ajíes y páprika.
El mapo tofu se baña con una salsa hecha de ajíes Tianjin. 
Este plato típico de Sichuan se prepara cocinando tofu y carne molida en pasta de frijol fermentado condimentada con ají —para el picante— y pimienta de Sichuan, que duerme la boca. Sabe mucho mejor de lo que suena.
El nasi goreng sabe mejor si lo condimentas con ají tailandés.
El arroz blanco solo puede mejorar cuando lo sofríes con vegetales, camarones, huevo y ají. Esta receta se originó en Indonesia y Malasia pero se ha seguido extendiendo por el mundo. Hoy no solo es típica en todo el Sureste asiático; también es común en Sri Lanka, en Holanda y hasta en Surinam.
El sous es sabroso gracias al ají chombo.
El panameñísimo sous —o sao, o saus— es una de esas experiencias gastronómicas cuyo aspecto no le hace justicia. Patitas de puerco encurtidas durante horas en un jugo de limón, cebolla, pepino y cantidades generosas de ají chombo, como todo buen plato caribeño. ¿No sabes cómo se come? No te preocupes, solo agárralo y métele el diente
El balchão se hace con ají kashmiri y ají Byadgi.
El balchão es un plato que pudo nacer en Portugal o en Macao, pero en ningún lado se disfruta y atesora más que en la India. Es el delicado punto medio entre un curry y un encurtido, preparado sumergiendo pescado, camarones o puerco en una salsa agridulce de ajo, vinagre, especias y, por supuesto, muchos ajíes.
El acili ezme se prepara con aci sivri.
El acili ezme es una salsa turca que se hace con tomate y ají finamente picados y aderezado con cebolla, menta, perejil y limón. Es tan rico que todo lo que acompaña —asados o kebabs, pan blanco o pan pita— termina siendo solo un vehículo para comer más y picarte más.
El mole poblano se hace con chile poblano, chile mulato isleño y chile chilaca. 
En México hay más de cincuenta tipos de mole, todos basados en chiles y especias molidos. El mole poblano casi no pica, se sirve casi siempre sobre pavo o pollo y tiene una larguísima lista de ingredientes: chocolate, chiles, tomate, plátano, pasas, almendras y nueces, tortilla, ajonjolí, clavo de olor, canela, pimienta, perejil, cebolla y ajo.
El tom kha gai se hace con ají tailandés.
Esta sopa picante tailandesa se prepara con leche de coco, hongos y pollo condimentados con hierba limón, jengibre, hojas de limón y ají; a veces demasiado ají.
El phaal curry pica tanto gracias al bhut jolokia.
El plato más picante del mundo no se inventó en la India ni en México, sino en un restaurante bangladés en Birmingham. El phaal curry se prepara usando el temible ají bhut jolokia, y es tan picante que quienes lo cocinan usan guantes y máscaras de gas.
El som tum no es lo mismo sin ají tailandés.
Esta ensalada de papaya verde combina el ácido del limón, el picante del ají, el umami de la salsa de pescado, y el dulce del azúcar de palma, todos macerados en un mortero y adornados con maní y camarones secos. Tu paladar no sabrá cómo procesar la experiencia, pero te pedirá más para seguir intentándolo.
El patty tiene que tener scotch bonnet.
La crujiente masa de estas empanadas jamaiquinas es amarilla por la cantidad de cúrcuma que tiene, y su relleno de carne molida es picantísimo por la cantidad de scotch bonnet que tiene. Es que si no pican, no son patty.