10 Ago 2014

El Cuipo del kilómetro 67

Por Jorge Ventocilla

Alguna vez preguntaron a José Saramago (Premio Nobel de Literatura 1998), su opinión sobre la relación de los humanos con la naturaleza y sobre el movimiento ambientalista en general.

Inició el escritor una larga historia-respuesta que siempre recuerdo: contó de su abuelo en Portugal que vivía en el campo trabajando la tierra. Y de cómo el día cuando lo iban a llevar a la ciudad - ya muy viejo y enfermo - sabiendo que no volvería a su casa el abuelo fue al patio y se despidió uno a uno de sus árboles, abrazándoles emocionado.

-“De ese abuelo provengo”, puntualizó Saramago. Y no dijo más.

La fotografía que acompaña nuestro texto muestra al que tal vez es el árbol particular más reconocido en la región central del país. Un enorme cuipo que crece a un lado de la Interamericana, en el kilómetro 67, adelante de Capira. Nos queda a la derecha si vamos al interior, a la izquierda (como en la foto) si nos dirigimos del interior a la capital.

Cavallinesia platanifolia es su nombre botánico y pertenece a la familia Bombacaceae, conformada por árboles locales como el barrigón y el balso. El baobab, aquel árbol gordo y enorme del desierto africano que destaca en el libro “El Principito” de Antoine Saint Exupery, también es de esta familia. 

Nuestro cuipo es entonces primo de los baobabs.

Se le encuentra principalmente en bosques del Pacífico y en la parte central del Canal de Panamá; siempre a poca elevación sobre el nivel del mar. Es raro en los bosques lluviosos del lado Caribe. Si se le permite puede crecer bastante alto. El del kilómetro 67 debe estar en unos 20-25 metros. En la selva son parte del dosel, el piso más alto de la vegetación y en ese ambiente su tronco puede llegar a medir hasta 2.5 metros de diámetro.  Su copa es relativamente pequeña y concentrada en la parte superior del tronco; el resto del árbol carece de ramificaciones.  Altura y disposición del ramaje hacen del cuipo lugar ideal para la anidación de las águilas harpías, allá en los bosques donde aún vive el ave nacional.

Un dato clave para identificar al árbol son sus anillos circulares que resaltan cada 1 a 2 metros a lo largo del tronco. Y si lo golpeamos con la palma de la mano, se produce un característico sonido hueco. Es árbol deciduo, deja caer sus hojas durante la estación seca. De marzo a mayo tiene flores (rojas) y frutos; estos son de color verde pálido, de unos 15 cm de diámetro y muy atractivos, con cinco “alas” compuestas de una fina membrana.  

En esta luna de agosto los cuipos no tienen entonces semillas; pero en la próxima temporada habría que recoger semillas del cuipo del kilometro 67 y plantarlas y ayudar a este árbol especial a reproducirse; me han contado amigos de cómo los vecinos lo salvaron cuando ampliaron la calle y estuvo en peligro…

El árbol nacional, el Panamá (Sterculia apetala) tiene cierto parecido pero sus raíces son tabulares y expuestas. Cosa curiosa, varias personas me han mencionado que creían que el cuipo del kilómetro 67 era un Panamá. Valga la oportunidad para aclarar la identidad del personaje.
 

Galeria de Fotos: 
Tal vez el árbol particular más reconocido en la región central del país: el enorme Cuipo que crece a un lado de la Interamericana, en el kilómetro 67. Foto de Jorge Ventocilla-