15 Feb 2014

En el Día Mundial de los Humedales

Por Jorge Ventocilla

Se celebró en este mes (febrero 2) el Día Mundial de los Humedales, por lo que bien vale reflexionar sobre el tema.  Fue en 1971 cuando en la ciudad iraní de Ramsar, representantes del mundo entero se reunieron a debatir sobre los humedales y su protección. Los acuerdos entrarían en el año de1975, en lo que se conoce desde entonces como “Convención Ramsar”, de la cual Panamá es parte.

Ramsar es el único tratado global relativo al medio ambiente que se ocupa de un  ecosistema en particular. “Humedales - define la Convención – son las extensiones de marismas, pantanos y turberas, o superficies cubiertas de aguas, sean éstas de régimen natural o artificial, permanentes o temporales, estancadas o corrientes, dulces, salobres o saladas, incluidas las extensiones de agua marina cuya profundidad en marea baja no exceda de seis metros" (para consultas o tareas de la escuela: www.ramsar.org). Ciertamente son los manglares el tipo de humedal más próximo a nuestra experiencia cotidiana.

He querido también que esta Luna Llena incluya una entrevista con mi colega Arturo Dominici-Arosemena, biólogo del patio quien participó en el evento organizado por el Biomuseo: Del Humedal a tu plato y que además es director ejecutivo del Centro Regional Ramsar para la Capacitación e Investigación sobre Humedales para el Hemisferio Occidental (CREHO). Es CREHO el organismo más relevante sobre humedales a nivel continental, y tiene sede en la Ciudad del Saber, Panamá.

Vale adelantar que con Arturo nos une una gran amistad y que de su vida conozco detalles de esos que sin estar en una hoja de vida, relevantes son.  

“Efectivamente – me dijo empezando - desde que nací viví relacionado a manglares y diversos humedales. Coco del Mar, Panamá Viejo, Bahía de Panamá, el área donde hoy está Atlapa. De chico andaba entre manglares, fangales y playas, atrapando camarones con tarrayas o pescando con cuerda. A veces navegaba en un bote pequeño de madera, y con amigos y amigas regresábamos tardísimo a casa. Buscábamos almejas, surfeábamos en la costa rocosa en Coco del Mar y las playas de Panamá Viejo, cerca a las ruinas.”

Pasó el tiempo y hoy Arturo  - que domina el alemán, inglés y portugués además del español - logró un doctorado en ciencias naturales por la Universidad de Bremen, Alemania, donde se graduó con reconocimiento Magna Cum Laude.  Su carrera profesional incluye una serie de publicaciones científicas y diversas labores en el campo de la conservación y el manejo ambiental, en particular de ambientes marinos. Tiene gran interés además, en la diversidad de peces de nuestras cuencas hidrográficas.

JV ¿Reconocemos el valor de los humedales, Arturo? ¿Saben los ciudadanos las funciones ecológicas de estos ecosistemas?

AD Hemos subestimado permanentemente su función como elementos básicos en el manejo del agua, dentro de procesos de suministro y regulación de los que dependemos. Lo mismo sucede con su función en garantizar recursos alimenticios para nuestra mesa y en la protección ante cambios climáticos, cambios que se siguen incrementando. Organizaciones gubernamentales y de la sociedad civil así como entidades internacionales hacen esfuerzos por divulgar las funciones, bienes y servicios que proveen los humedales. Pero hace falta integrar estos conocimientos desde el nivel escolar; es decir, es importante que los planes educativos fortalezcan el conocimiento de los recursos ambientales y la biodiversidad, tanto del país como de la región. Y hay que trascender metas y públicos: muchas veces la información no sale de los círculos cotidianos de profesionales que trabajan en temas ambientales. Hay que romper barreras e integrar más personas.

JV Parece pues que no terminamos de apreciar el rol de los humedales en nuestra propia calidad de vida.

AD Para el campesino o indígena que depende del agua del humedal para sus cultivos; para el ciudadano al que se le inunda la casa; para el pescador que obtiene ahí su sustento… personas así, aprecian más el rol de los humedales en su calidad de vida. Pero no la mayoría de las personas; que aunque, sin saberlo, dependen de ellos. Es que es difícil apreciar lo que no se comprende.

JV ¿En qué aspectos deberíamos centrarnos al hacer educación ambiental sobre humedales?

Mencionaría, entre otros aspectos, en su importancia para garantizar alimentos, para proteger nuestros hogares - nuestra infraestructura - ante el inminente cambio climático, y en el potencial de turismo sostenible que contienen. Los manglares - aunque algunos que no los conocen, duden - albergan una belleza que muchos foráneos querrán conocer.  Aspectos no menos importantes en los que deberíamos insistir son su importancia para mantener reservorios naturales de agua dulce, sin necesidad de crear reservorios o contenedores artificiales. Es de destacar la conectividad que existe entre las cuencas hidrográficas y las zonas costeras: entender que los que están aguas arriba afectarán a los que están aguas abajo, sobre todo con el tema de la basura. Ni que decir del gran valor que tienen los humedales, sobre todo los manglares, en el secuestro de carbono y de contaminantes en la atmósfera.

JV ¿Cuáles son las metas que deseas alcanzar como director ejecutivo de CREHO?

AD. Contribuir a la conservación y uso racional de los humedales en el Hemisferio Occidental: que CREHO sea un referente, que aporte herramientas para fortalecer las capacidades, los recursos humanos de las comunidades de las Américas. Quisiera que logremos - como equipo, porque CREHO es un empeño colectivo - aumentar la conciencia ante la pérdida de los humedales, estableciendo herramientas para rehabilitar aquellos deteriorados e impulsando su manejo integra,l para garantizar un uso racional de estos ecosistemas según los lineamientos de la Convención Ramsar. Y ciertamente, una meta personal es lograr  que CREHO se convierta en una institución fuerte, consolidada, donde profesionales nuestros y de los países del continente vengan a debatir, a intercambiar conocimientos, a instruirse. Para que logremos en la región cambios reales en actitud y  comportamiento  hacia los humedales,   entornos ecológicos  tan valiosos y particulares. Tengo plena confianza en que desde Panamá y desde la Ciudad del Saber, vamos a alcanzar esta preciada meta.
 

Galeria de Fotos: 
©Karl Kaufmann/audubonpanama
©Karl Kaufmann/audubonpanama
©CAVU.org
©CAVU.org
©Victoria Murillo / ISTMOPHOTO