12 Nov 2013

Vuelven las naranjas…..

Por Jorge Ventocilla

Según un botánico ortodoxo, al saborear una naranja usted técnicamente esta comiendo “un ovario maduro con semillas incluidas, proveniente de una planta con flores”.
Bueno, no digamos más para no enredarnos y parafraseando al filósofo: “una naranja es una naranja, es una naranja”. Muchas naranjas hay en estos días en la ciudad y a buen precio por lo que vale la pena conversar un poquito sobre ellas.    

Citrus sinensis es su nombre científico. Fue traída a América – a la par de los limones - por Cristóbal Colón en su segundo viaje (1493).  Se dice que era ley que cada marinero de navío español llevase consigo 100 semillas. Ponce de León llevó las primeras semillas de cítricos a Florida allá por 1513 y dio indicaciones a su gente que en donde hicieran tierra las sembrasen. El cronista Bernal Díaz de Castillo dijo haber plantado los primeros naranjos en México (Veracruz) en  1518, de semillas traídas de Cuba.

Fernández de Oviedo llegó a Santa María la Antigua en 1514 y en su Historia Natural y General de Indias, narra que hizo allí una "huerta con naranjos". De haber sido él el primero en traerlas, entonces podemos decir las naranjas tienen nada menos que ¡490 años en el patio nacional!

Girolamo Benzoni, autor en 1545 de “La Historia del Mundo Nuevo”, menciona refiriéndose a la ciudad de Panamá - “la Vieja”, en ese entonces con unas 20 viviendas -, que había “abundancia de vacas, puercos, naranjas, limones, coles, cebollas, lechugas, melones y otras hortalizas".

Asia y la India son consideradas centro de origen de los cítricos, pero el lugar donde surgió la naranja - el más popular de los cítricos a nivel mundial -, es aun motivo de controversia: China, India y Malasia son buenos candidatos.  Como sea, la domesticación de la naranja empezó alrededor del 4,000 AC.

¿Y de dónde vienen las naranjas que consumimos en la ciudad capital? Pues de acuerdo a mis informantes del Mercado de Abastos, principalmente de Chiriquí y de Coclé. Más o menos en septiembre comienzan aparecer en cantidad las chiricanas, más dulzonas y más “anaranjadas”; para luego cerca a enero ir disminuyendo y ser remplazadas por las coclesanas, más ácidas, grandes y buenas para hacer chicha. La  “injertada”, que tiene un tiempo de cosecha más corto, proviene casi toda de tierras altas chiricanas.

En los ‘80 se estimaba que la producción mundial de naranjas alcanzaba los 50 millones de toneladas anuales. Para 1996 el área total plantada con cítricos se estimó en 2.9 millones de hectáreas. Y el 50 % de la producción de cítricos a nivel global proviene de Norte y Centro América y de la región del Mediterráneo.

He leído que químicamente las naranjas son “82% de agua, 5 a 8 % de azucares, 1 a 2% de pectina y cantidades menores de ácidos, proteínas, aceites esenciales y minerales”.  Sí, bastante exacto, pero en un día de caminata, con sol, calor y sudor, una naranja dulce y fría – chiricana, coclesana o del patio del abuelo -,  es física, química, sencillamente: ¡una maravilla!
 

Galeria de Fotos: 
Oranges, Illustration by Ologuagdi
Mandarins, which are also offered in traffic lights. Illustration by Ologuagdi.