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Al salir de la escultura tectónica, la galería
se abre dramáticamente para revelar una estampida de esculturas
de animales de todas las formas y tamaños, que corren hacia
y en dirección opuesta al punto de vista de los visitantes.
Arriba en lo más alto, las aves vuelan alrededor de un
tragaluz ocular, mientras que las curvas panorámicas de
las paredes están cubiertas de mosaicos de plantas e insectos.
Este es El gran intercambio biótico.
La teatralidad de la exposición expresa el mensaje fundamental
de la galería – cuando el Istmo se cerró,
dos mundos chocaron y todo cambió. Las especies, representadas
con detalles gráficos y a escala natural, ya están
extintas o han evolucionado como resultado de los cambios ecológicos
producidos por Panamá. Las historias de cada animal están
incrustadas en podios entrelazados. Los visitantes podrán
moverse entre y alrededor de las esculturas, encontrar relaciones
entre las historias y apreciar la belleza de las formas de estos
animales perdidos.
El Intercambio es la historia de dos enormes continentes,
pero la historia de Panamá en sí y de sus ecologías
tropicales emergentes y únicas es la otra parte del cuento.
Inspiradas en las ricas colecciones de los tradicionales wunderkammers,
las paredes de la galería están llenas de especimenes,
muchos propios de Panamá, que narran la historia de cinco
millones de años de formación de la diversidad biótica
de Panamá.
Por último, el salón es sobrevolado por aves migratorias
que conmemoran los efectos del Puente de vida que todavía
persisten hoy, cuando en cada temporada millones de aves e insectos
vuelven a tomar la misma ruta del Intercambio.
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