Mayo 24, 2013

La lluvia y los escarabajos de mayo

Por Jorge Ventocilla

Pablo Neruda escribió un poema que tituló “Autorretrato” y dice así:

Por mi parte, soy o creo ser
duro de nariz, mínimo de ojos,

lento de andar, inoxidable de corazón,
aficionado a las estrellas,
administrador de escarabajos.                                                                                                                        

Cuenta don Pablo en su biografía que desde niño sintió fascinación por los escarabajos, a los que perseguía por entre la hojarasca de los bosques húmedos y nubosos, allá en Temuco, sur de Chile, donde pasó su infancia. De seguro que al poeta le sucedió como a buena parte de los entomólogos que yo conozco (los entomólogos son los biólogos que se la pasan estudiando a los insectos): nunca perdió la capacidad infantil de maravillarse con los “bichitos”.

El inicio de las lluvias trae muchos “bichitos” a nuestro entorno. Hablaremos esta vez de un grupo de escarabajos pequeños que chocan contra las mallas de las ventanas  y que con un volar lento y pesado hasta se meten dentro de las casas. Son los llamados “escarabajos de mayo”. La verdad, este año casi no ha llovido pero ya he visto a los escarabajos de mayo…

“Coquitos” les llaman en Guararé. “Maíz tostado” por los lados de La Chorrera. “Totorrones” les dicen algunos en la ciudad (el término también se usa para las cigarras).  Y como me dijo una vez Blas Quintero, para cualquier interiorano los escarabajos de mayo caerían perfectamente dentro de esa amplia clasificación zoológica popular panameña conocida como “bijorochos”.

Son pequeños - si acaso dos centímetros de largo - nocturnos y de color básicamente marrón. A simple vista macho y hembra son iguales. Pertenecen al genero Phyllophaga, grupo que cuenta con buen número de especies, habitantes tanto de la selva como de áreas abiertas; incluso algunas son plagas potenciales del maíz, sorgo, arroz, frijol y otros cultivos.

Su ciclo de vida es más o menos así: los adultos que vemos volando por ahí no duran mucho tiempo y en su corta vida lo más importante que hacen es reproducirse. Después de la cópula, el macho muere y la hembra se introduce en la tierra y bajo la superficie deposita sus huevos, para poco después también morir. De los huevos se desarrollan larvas de color blanco cremoso, con forma de “C”, gordas y de cabeza oscura; del tórax les salen unas patitas oscuras y sus mandíbulas son fuertes y bien desarrolladas. Con seguridad usted se ha topado alguna vez con larvas de escarabajos al remover tierra del jardín o de las macetas  …digamos que de ser gigantes, estas larvas serían buenas para películas de monstruos. 

Hacia fines del año calendario, las larvas se transforman en pupas y después en adultos, los que no saldrán de la tierra sino después de las primeras lluvias, cuando las condiciones son propicias.

Con estaciones más marcadas, en la vertiente del Pacífico estos escarabajos salen principalmente en mayo. En el Caribe - …todavía no me convence eso de llamar “Atlántico” al Caribe - con una estación lluviosa más continua, aparecen en distintos meses.

Alguien me ha hecho ver que estos escarabajos “son muy torpes”, con ese volar tan lento, chocándose con todo y cayendo luego al suelo. En realidad, en su ambiente natural son tan diestros y adaptados como cualquiera, pero las luces artificiales los confunden y atraen y de ahí que terminen metiéndose a nuestras casas.

Cuál sea la fuerza que impulsa la vida y la evolución, ¡pues le deben encantar los escarabajos! Con más de 300,000 especies reconocidas hasta hoy, son el grupo de animales más diverso en todo el planeta. Y todavía no terminamos de aprender de ellos: leí hace poco un artículo técnico donde se reporta de unos escarabajos peloteros de Australia (de esos que llevan rodando pelotitas de estiércol), que se guían en la noche por el brillo de los astros del firmamento.

Estos escarabajos que vemos al inicio de las lluvias, quizás los más conocidos por los habitantes de las ciudades del país, apenas son unos cuantos de las 25,000 especies de reportadas para Panamá. Por cierto, esa cantidad debe ser mayor a la de escarabajos en todo el continente europeo.

¡Seguro que un día prestaremos más atención y vamos a reconocernos, contentos y bien informados, en la tremenda biodiversidad que nos tocó en suerte!

Galeria de Fotos: 
Escarabajo de mayo en una plumilla del maestro kuna Ologwagdi
En este tiempo llegan a nuestras casas atraídos por la luz. Fotografía de Jorge Ventocilla.
Inofensivos, los escarabajos de mayo. Fotografía de Beth King.